martes, 16 de marzo de 2010

Falta de cloacas, un riesgo para la salud

Informe de la OMS y Unicef

El 40% de la población mundial todavía no tiene acceso a servicios de saneamiento


GINEBRA (EFE).- Diez años después de los compromisos adoptados por las Naciones Unidas para mejorar la vida de los más pobres del planeta, 884 millones de personas viven sin acceso al agua potable y 2600 millones no cuentan con los servicios mínimos de saneamiento.

Un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) sostiene que, a pesar de esas cifras, algunos avances son alentadores, ya que un 87% de la población mundial ya bebe y utiliza agua apta para el consumo.

En cambio, la situación es decepcionante en cuanto al alcance de servicios higiénicos básicos (capaces de evitar el contacto de los seres humanos con los desechos fecales), con un 39% de habitantes del mundo que no tiene acceso a ellos.

Según el estudio, cuyos resultados fueron difundidos ayer, los avances han sido dispares por regiones: de los 884 millones de personas que no tienen acceso a fuentes de agua limpia, una tercera parte se encuentra en el Africa subsahariana, donde el 40% de la población todavía padece esa situación. Casi la mitad de las personas que desde principios de los años 90 accedieron al agua se encuentran en la India y China.

En cuanto al saneamiento, sólo la mitad de la población de países en desarrollo cuenta con un baño, una letrina o un pozo séptico. En los últimos años, los mayores progresos se han registrado en el norte de Africa y en el este y sudeste asiático.

De los 2600 millones de personas que actualmente no cuentan con ningún servicio de saneamiento (las previsiones indican que al ritmo actual serán 2700 millones en 2015), una gran parte está concentrada en el sur de Asia y en el Africa subsahariana.

En ambas regiones, todavía menos de la mitad de los habitantes tienen tales servicios, según el informe, que constituye el compendio más completo realizado hasta hoy sobre esta situación. El mundo alcanzará el Objetivo de Desarrollo del Milenio relativo a recortar a la mitad el número de personas sin acceso al agua potable para 2015, pero fracasará en el objetivo similar que se había trazado en cuanto al saneamiento.

Fuente: Diario La Nación. Suplemento Ciencia y Salud. Martes 16.03.2010

miércoles, 10 de marzo de 2010

Concurso Internacional de Arquitectura Sostenible

La propuesta Open Source House nació en Holanda, bajo el proyecto que une a arquitectos, diseñadores y constructores de todo el mundo con un único objetivo: crear viviendas sostenibles hechas con materiales ecoeficientes, que sean asequibles y reutilizables.

La vivienda modular ampliable a diseñar para este concurso debe ser:

1) Localmente Adaptable: el diseño tendrá que ajustarse tanto al contexto económico-social del entorno como a su cultura. Será localmente producido para generar empleo, conocimientos técnicos y reducir el transporte.

2) Diseño de todo el ciclo de vida: la posibilidad de desmontar los materiales para un futuro uso debe ser parte integral del diseño. Todos los materiales orgánicos y técnicos deben ser totalmente separables y los recursos naturales deben ser renovables.

3) Clima: aprovechar al máximo las condiciones del clima y del lugar para minimizar el consumo de energía.

4) Tamaño: todas las casas OS-house tienen que ser diseñados usando el sistema de construcción propio del lugar. Los elementos de la casa 'A' tienen que ser transportables e intercambiables con los elementes de la casa 'B'.

5) Estructura: la estructura de soporte debe estar separada de la fachada desmontable de la construcción.

6) Conexiones: todas las conexiones entre los componentes y la estructura tienen que ser secos y desmontables. Esto hace fácil y limpio al futuro desmontaje.

7) Instalaciones: deben garantizar una estructura flexible y proporcionar una manera sostenible de vivir. La instalación debe ser inteligente, segura, ampliable y adaptable al entorno local; pudiendo funcionar independientemente de la estructura y de la fachada.

8) Open Source: todos los diseños e ideas será publicados y compartidos en www.os-house.org sirviendo de inspiración para ser utilizados y mejorados. Los diseños, los dibujos y las presentaciones se harán de una manera clara y reproducibles.

El premio del ganador será que su diseño se construya en Ghana.

La fecha de cierre es el 15 de mayo de 2010.

Más información: www.os-house.org

domingo, 20 de diciembre de 2009

Exodo masivo por el cambio climático

Millones de personas ya se vieron forzadas a abandonar sus regiones de origen, golpeadas por inundaciones o sequías severas

Huracanes, terremotos, inundaciones y tsunamis cada vez más intensos y amenazantes para la vida humana. Por el cambio climático, los desastres naturales anuales se duplicaron a 400 en los últimos 20 años, y se han vuelto más destructivos.

Pero otras catástrofes más lentas y silenciosas, aunque igualmente devastadoras, se suceden en todos los extremos del mundo. Y todas ellas están obligando a millones de personas a abandonar sus hogares.

El alza del nivel de los mares y ríos amenaza con sepultar islas y afectar a poblaciones costeras. Las desertificaciones y las sequías avanzan sin freno en varias regiones del planeta, lo que degrada vastos territorios agrícolas. Y las altas temperaturas están derritiendo los glaciares. Así, poblaciones enteras se ven obligadas a trasladarse en busca de recursos esenciales, cada vez más escasos.

Según el Consejo Noruego para Refugiados, sólo el año pasado más de 20 millones de personas fueron desplazadas por desastres inducidos por el calentamiento global, casi cuatro veces más de los afectados por conflictos armados. Y los pronósticos no son alentadores: los más optimistas dicen que habrá unos 250 millones de "desplazados climáticos" hacia 2050. Los más pesimistas, 1000 millones.

Pese a estas alarmantes cifras, el problema aún es ignorado en las negociaciones internacionales, como pasó en la reciente cumbre de Copenhague. "El desplazamiento de poblaciones es el hijo olvidado: no se habla de él en las conferencias a pesar de que se trata de una problemática prioritaria", señaló Jean-François Durieux, responsable de cambio climático del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

La situación de los "desplazados climáticos", que no son considerados refugiados por las normas internacionales, obliga a establecer un nuevo marco legal y a crear un órgano mundial específico que haga frente a sus necesidades.

"La noción de refugiado se aplica a las personas perseguidas o víctimas de violencia. No existe ninguna obligación de recibir a quienes huyen de la pobreza. En el futuro, ¿quién se hará cargo de toda esta miseria? Los Estados son reticentes, incluso hostiles, a abrir esta discusión. Es necesario establecer un vínculo claro entre desplazados y causas climáticas", advierte Durieux.

"El temor es que los desplazados por razones climáticas queden en un limbo legal", dice a LA NACION Carolina Podestá, vocera de la oficina del Acnur en Buenos Aires.

Impacto diferenciado

Los organismos internacionales que ayudan a los desplazados en todo el mundo proponen que los costos sean absorbidos por los países industrializados que más incidencia tienen en el calentamiento global, como Estados Unidos y China, los mayores emisores de gases de efecto invernadero.

Pese a que las naciones desarrolladas son las máximas responsables del aumento de CO2 en la atmósfera, serán los países más pobres los que tendrán que afrontar las mayores consecuencias. El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) estima que durante este siglo la temperatura media del planeta aumentará entre 2 y 4°C respecto de la era preindustrial. Esos niveles de calentamiento, que alterarán los patrones climáticos, se traducirán en situaciones límites cada vez más frecuentes. Y a millones de personas que se verán forzadas a abandonar sus hogares se les hará imposible el retorno.

"Los países en vías de desarrollo no podrán hacer frente a esta carga adicional: los desplazados incrementarán la presión demográfica en zonas ya afectadas por las penurias", alerta François Gemmene, del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales.

Según un informe conjunto de la ONU y del Centro de Supervisión de Desplazamiento Interno, en Asia ocurrió el 80% de los desplazamientos relacionados con desastres naturales en 2008: más de cinco millones de personas por inundaciones en la India, casi dos millones en Filipinas por tormentas y cientos de miles en China y Myanmar debido a fuertes lluvias. Eso sin contar los 15 millones que dejó un terremoto en la provincia china de Sichuan.

Mientras tanto, en China el desierto de Gobi ya crece a un ritmo de 10.000 km2 al año. Situaciones similares ocurren en Marruecos, Túnez y Libia. En Egipto, la mitad de las tierras cultivables se salinizan, y en el Amazonas miles de personas se desplazan por las sequías. Y millones de habitantes en zonas costeras (el 60% de las 39 mayores ciudades del mundo se concentran allí) se verán forzados a emigrar cuando, dentro de 40 años, el nivel del mar se eleve varios centímetros.

Para ese momento, entre 10 y 25 millones de personas habrán huido de sus hogares por inundaciones. Sólo en el delta del río Nilo, una subida de un metro en el nivel del agua obligará a huir a seis millones de personas.

Para el Acnur, no puede haber más dilaciones. "Ahora se tiene el suficiente conocimiento para actuar y evitar una situación que podría terminar siendo incontrolable."

Fuente: Guillermo Idiart - Diario LA NACION

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Gran negocio verde en Copenhague

Las empresas pugnan para beneficiarse de los 8,2 billones de euros que costará reformar el sistema energético - Las grandes compañías toman la capital danesa


Jim Rogers preside Duke Energy, tercera mayor eléctrica de EE UU y tercera empresa más contaminante del país y duodécima del mundo. Uno no esperaría encontrarle en los pasillos de la cumbre del clima, entre ecologistas que piden reducir el CO2 drásticamente.

Jim Rogers preside Duke Energy, tercera mayor eléctrica de EE UU y tercera empresa más contaminante del país y duodécima del mundo. Uno no esperaría encontrarle en los pasillos de la cumbre del clima, entre ecologistas que piden reducir el CO2

drásticamente. Pero aquí está. "Si nuestra empresa fuera un país seríamos el 41 en emisiones", explica, pero no parece orgulloso de ello. Rogers está convencido de que eso va a cambiar y quiere estar en la línea de salida: "Planificamos las inversiones contando con que habrá un tratado internacional en Copenhague y comercio de emisiones", explica a EL PAÍS. "Cuanto antes tengamos ese acuerdo y las señales claras mejor, porque la transición a una economía baja en carbono no va a ser sencilla ni barata". Rogers, pelo blanco y ademanes de empresario poderoso, de los que no necesitan demostrarlo, cuenta que el día anterior estuvo con Obama y que le refrendó su compromiso

La lucha contra el cambio climático comienza en serio y mueve mucho dinero. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que en la revolución energética y del transporte necesaria para limitar las emisiones al nivel que busca la cumbre habría que invertir 8,2 billones de euros (no es una mala traducción del billion anglosajón) entre 2010 y 2030. Y la carrera ya empezado.

Los empresarios ya no tienen una sola voz. Primero la mayoría de ellos se oponía a Kioto pero ahora ya se vislumbra el grupo de ganadores y perdedores. La publicidad de los primeros ha invadido Copenhague. A la puerta de la cumbre, Vestas (la empresa danesa que ha colocado uno de cada tres aerogeneradores en el mundo) ha plantado un gran molino; en el Metro aparece la publicidad de Acciona; Siemens ha bautizado la ciudad como Hopenhagen y el lema se lee en cada esquina sobre imágenes de sus trenes de alta velocidad. Renault ha alquilado un conocido café en el centro y lo ha llenado de coches eléctricos, Honda patrocina la conferencia.

El catedrático y experto en economía del cambio climático Xavier Labandeira cita entre los segundos a "aquellos que no se pueden adaptar ante un nuevo escenario o con poca capacidad de adaptación, como la industria del petróleo, el carbón o la aviación", aunque a medio plazo la tecnología pueda ayudarles. No se ven en Copenhague petroleras, aerolíneas o cementeras, cuya visión es otra.

El negocio de la energía limpia, con 630.000 millones de euros en 2007, supera ya al farmacéutico y será el tercer sector industrial en 2020, según un informe de WWF presentado en la cumbre. Entre 2000 y 2008, el mercado eólico creció un 24% al año y el solar un 53%. "El sector eólico mundial creció un 10% en 2008. Le reto a que encuentre un sector industrial que creciera tanto en el peor entorno de financiación", clama el secretario general de la patronal mundial eólica, Steve Sawyer.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, participó el viernes en Copenhague en un foro paralelo de empresarios. En un céntrico hotel explicó a este diario lo que espera de la cumbre: "Que haya un compromiso firme de todas las naciones. La única manera de bajar las emisiones es que cueste. Que la basura que emitimos cueste como lo hace la materia prima". Galán se ve en el bando ganador: "Cuando llegué a Iberdrola, en 2001, apostamos por las renovables y el gas mientras otros se empeñaron en seguir con su negocio tradicional. Y si a alguien le sirve nuestro ejemplo, éramos la decimocuarta empresa del mundo por capitalización y hoy la quinta. Éramos 9.000 personas y hoy 33.000 e Iberdrola Renovables vale en bolsa casi tanto como Repsol". Con más de 600 millones, Iberdrola ha sido la principal beneficiada del plan de estímulo económico de la Casa Blanca. "Con Copenhague saldremos disparados en EE UU", resume gráficamente.

Philippe Joubert, presidente de Alstom Power, compañía líder en captura y almacenamiento de CO2 y en fabricación de equipos para nucleares, coincide. "Será un negocio para algunas empresas, como la nuestra, pero otras perderán. Hay ejemplos celebres en la industria del automóvil de fabricantes de coches demasiado grandes que consumen demasiado y que no se venden", en alusión a la quebrada industria de EE UU. Joubert, francobrasileño de hablar directo, entra incluso al tema científico: "Quienes no se creen esto del cambio climático están errados. Las curvas de aumento del CO

2 y de la temperatura son claras y paralelas. Por la misma razón que no veo cómo un presidente de un país puede volver la semana que viene a casa y decir que no hay acuerdo, no sé como un empresario de la energía, el transporte o el cemento puede negar el problema del CO2". Según Joubert, no es tan importante el resultado de la cumbre: "No creo que haya un acuerdo ya, pero aun así Copenhague va a reforzar las tendencias a largo plazo. Seguro al 99,99%".

El esquema de estos empresarios es claro: el CO2 y la energía van a costar más. Quien tenga la tecnología para emitir menos ganará más que quien contamine. "El coste de la energía va a subir, por supuesto. No es subir, sino tener en cuenta que va a haber que producirla limpiamente", señala Joubert. Rogers es de la misma opinión: "En EE UU la electricidad lleva 50 años en los mismos precios y subirá".

Y el sector del automóvil se ha embarcado en la carrera de los coches eléctricos. Renault, con 2.000 personas empleadas con Nissan en su programa eléctrico, está a la cabeza: "Queremos hacer con los eléctricos lo que Toyota hizo con los híbridos", explica uno de los responsables de desarrollo del equipo, Jean Yve Stineau.

La presencia de empresas ha molestado a grupúsculos ecologistas, movimiento alrededor del cual cada vez se mueven más anticapitalistas. "Es nuestro clima, no vuestros intereses", fue el lema de una marcha no autorizada el viernes en la que fueron detenidas unas 70 personas. Muchos creen que los empresarios les roban el discurso y se envuelven en la bandera verde pese a que realmente no creen en ella.

RAFAEL MÉNDEZ - Copenhague - 13/12/2009

lunes, 23 de noviembre de 2009

En 2009 hubo el peor clima en 50 años

Este año se sucedieron desastres naturales como un alud, tornados, temperaturas cálidas récord y una grave profundización de la sequía

Como pocas veces antes, el clima impuso en 2009 su propia agenda en la Argentina. En las esquinas del norte del país, un alud conmocionó a la ciudad salteña de Tartagal y un tornado de fuerza con escasos antecedentes en el país golpeó a la localidad misionera de San Pedro; la sequía da aún postales inéditas en Córdoba y al sur de Bahía Blanca; la bajante del Paraná fue inédita, y la temperatura, récord en varias provincias, enloqueció el guardarropas. Se va un año de inesperados eventos climáticos.

"El clima tuvo este año una variabilidad mayor, con la presentación de eventos extremos", indicó a LA NACION el director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Héctor Ciappesoni. El Departamento de Climatología del SMN informó sobre las anormalidades detectadas en los últimos meses, con zonas en las que la falta de precipitaciones alcanza valores no observados en 50 años. Como consecuencia de esa sequedad del ambiente, la temperatura hizo sentir su aumento.

"Durante la última semana de agosto tuvo lugar la irrupción de una masa de aire tropical totalmente inusual para la época, que provocó valores de temperaturas máximas récord en 50 años para ese mes. Por el contrario, septiembre se presentó más frío en gran parte del país, mientras que octubre nuevamente se presentó más caluroso, destacándose una situación extraordinaria durante los últimos días de ese mes con el ingreso de aire muy cálido hacia el norte y centro del país, que provocó temperaturas totalmente insólitas (más de 40°) por varios días consecutivos. Eso rompió récords mensuales en prácticamente todas las localidades, y en algunas récords anuales de temperatura máxima absoluta", se explicó en el SMN.

El principal organismo que estudia los fenómenos climáticos detalló a pedido de LA NACION los hechos anormales del año:

* En febrero una tormenta severa con fuertes vientos y caída de granizo provocó 4 muertes en Rosario.

* El 9 de ese mes, lluvias muy intensas produjeron desplazamientos de tierra en Tartagal y dos muertes.

* En abril, mayo y octubre varias localidades batieron récords de valores de temperatura más alta.

* Intensas tormentas de nieve en Tierra del Fuego, entre el 25 y el 29 de julio, significaron la nevada más intensa en dos décadas.

* El 7 de septiembre se abatió un tornado de clase F4 en la localidad de San Pedro, Misiones, con 10 muertos y daños materiales.

* El déficit de precipitaciones y varios períodos cálidos extremos provocaron una situación hídrica crítica en Córdoba y el sudoeste de Buenos Aires.

* El 13 del actual se registró una tormenta muy intensa sobre la ciudad de Buenos Aires con lluvias de 60 mm en una hora.

* Si bien hubo zonas inundadas en las orillas del Paraná, para los técnicos del SMN se trata de un crecimiento de ese río hacia sus valores históricos luego de un período de graves bajantes.

"Cuando se habla de sequía o inundaciones, siempre se refiere a los problemas económicos que provocan. El clima hace lo suyo, pero la mano humana potencia los efectos", explicó Ciappesoni. La última inundación de calles porteñas sería un ejemplo de esa situación. Es que el diseño de la ciudad creció a partir de los valores más altos de precipitaciones registrados en las primeras décadas del siglo XX, que no superaban los 30 mm/h como récord, en tanto que hoy pueden producirse precipitaciones de más de 70 mm/h. En esa variación entra en juego hasta la cantidad de energía -proliferación de acondicionadores de aire, por caso- que produce la metrópolis y que interactúa con el ambiente.

También el corrimiento de las áreas agrícolas aparece como un condicionante en el momento de evaluar los costos de pérdidas de la sequía. Zonas de clima benigno para las cosechas en las décadas del 70 y del 80 no tenían antes tan buenas condiciones para la siembra y ahora volverían a presentarse tal cual eran antes, en la opinión de los expertos del SMN.

Para el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), "ya son más de diez millones de hectáreas las afectadas por el período de sequía extrema". Para llegar a este punto de quiebre se tuvo un arrastre de situaciones anormales en los últimos años.

Cambio profundo

El fenómeno de fuerte variación climática empieza a notarse a partir de 2005/2006, pero con profundización de los efectos en los últimos dos años. El SMN informó: "Se observa que durante 2008 la zona crítica abarcó principalmente la zona del Litoral, este de Córdoba, este de Santiago del Estero, oeste de Santa Fe y la provincia de Buenos Aires, con lluvias anuales que fueron entre 40% y 60% inferiores a lo climatológicamente esperado, dando como resultado uno de los años más secos de la historia".

Ese ciclo se repitió en 2009. La carencia de lluvias provocó, entonces, aumentos inusuales de temperatura. Se vio así que, en octubre último, las ciudades de Catamarca (47°), Santiago del Estero (45°2) y Tucumán (45°) superaron sus temperaturas máximas en 58 años, tomándose en cuenta incluso los veranos. En los registros del SMN figura que en octubre también superaron o alcanzaron sus máximos valores en 50 años las ciudades de Jáchal, Venado Tuerto, Marcos Juárez, Paraná, Bolívar, Paso de los Libres, Nueve de Julio, Rosario, Junín, Monte Caseros, Concordia, Gualeguaychú, San Rafael, Bahía Blanca, Azul, Las Flores, Tres Arroyos y Tandil.

En este 2009 se remarcó un cambio climático que, para los especialistas, acompañará al país por varios años.

Fuente: Daniel Gallo - Diario LA NACION

    sábado, 21 de noviembre de 2009

    Cambio climático. Un futuro evitable

    A semanas de la cumbre mundial en Copenhague, en la Argentina aún faltan políticas públicas integrales, apostar por las energías alternativas y mejorar la eficiencia energética. Lo que están haciendo las empresas y las ONG, y consejos prácticos para que todos puedan cuidar el planeta en su día a día.

    ¿Crisis u oportunidad? En esa dialéctica se debaten los expertos que estudian el fenómeno del aumento de la temperatura planetaria que provoca el calentamiento global.

    Si bien la información científica disponible da cuenta de la probabilidad de crecimientos en la frecuencia de fenómenos extremos -inundaciones en algunos puntos geográficos y prolongadas sequías en otras latitudes-, estos cambios pueden ser aprovechados si existe una política de Estado que se adapte a la nueva realidad.

    "La gente tiene que entender que el cambio climático es algo natural y tiene que ver con la evolución de la Tierra. Pero el problema es que la vida del hombre, sobre todo a partir de la Segunda Guerra Mundial, está en colisión con el sostenimiento del planeta. Este choque está haciendo que el hombre genere cambios que la naturaleza no soporta. El problema no es el cambio, sino la velocidad del mismo", explica Pablo Canziani, director del Programa de Estudios de Procesos Atmosféricos en el Cambio Global (Pepacg) de la Universidad Católica Argentina.

    "Va a existir un corrimiento de las fronteras agropecuarias", asegura el experto. Es decir que donde hoy se siembra un cultivo, mañana quizá no habrá posibilidades por los cambios que traerá el clima. Y da un ejemplo: en Comodoro Rivadavia hoy se podrían cultivar vides. A eso se suma el flagelo de la sobreexplotación. "Hoy tenemos zonas de la pampa húmeda que han perdido el 90% de los recursos naturales del suelo", cuenta Canziani.

    El científico asegura, en ese sentido, que "el costo de la inacción es mucho mayor que el costo de la prevención". Sin embargo, para que esto realmente llegue a suceder es necesario un esfuerzo global que consiga frenar el calentamiento de la Tierra en menos de 2°C. La urgencia de estas medidas se comprende si se toma en cuenta que, desde 1990, las temperaturas promedio se han elevado en 0,8°C.

    "Las medidas para revertir una crisis deben ser urgentes, siempre y cuando el cambio climático sea moderado", afirma Canziani.

    Políticas insuficientes

    Respecto de las políticas adoptadas en el país hasta el momento, el científico no derrocha elogios: "Tenemos que empezar a trabajar de manera mancomunada con el Estado, con las empresas y el sector científico. Hay una postura desde el sector empresarial que tenemos que combatir. El desarrollo en la Argentina se hace sin ninguna participación del sistema científico".

    Y da algunos ejemplos, como el escaso nivel de atención que le han prestado algunos sectores agropecuarios a los estudios del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) sobre el manejo del suelo, muchos de los cuales podrían haber prevenido las brutales sequías que hoy padecen varias provincias. Tal como lo asegura el científico, es notable la poca actividad interdisciplinaria en el país en materia de cambio climático.

    Un reciente informe difundido por la Auditoría General de la Nación (AGN) da cuenta de que el área de Desarrollo Sustentable, que depende de la Secretaría de Ambiente de la Nación, no elabora planes que incluyan el uso de energías limpias. Según la AGN, "la variable energética prácticamente no está contemplada" en la subsecretaría, tanto que tampoco se hacen investigaciones para obtener nuevos combustibles de bajo impacto ambiental.

    El informe habla de la "necesidad de jerarquizar el tema", porque hay oficinas casi sin empleados y programas que no se ejecutan por falta de financiamiento.

    En el desarrollo de los biocombustibles, Canziani dice que la Argentina tiene un potencial enorme; sin embargo, según su criterio, el enfoque es equivocado. "Se ha puesto un esfuerzo grande en el desarrollo de biocombustibles de primera generación (a partir de alimentos) que producen un gran impacto ambiental. Habría que poner el acento en los de segunda y tercera generación, que se consiguen en a base de sustancias no alimenticias y residuos."

    Tal es el caso del biogás. "Hay un proyecto en Olavarría en donde se rescata biogás de un relleno sanitario y se inyecta en la red domiciliaria con un aporte interesante", agrega.

    Eficiencia energética

    El otro tema central sobre el que habría que trabajar en el país para combatir el cambio climático es en la eficiencia energética. Ese es uno de los puntos centrales de la campaña que encabeza la Fundación Vida Silvestre Argentina, capítulo local de la Worldwide Wildlife Fund (WWF).

    "Es vital que comencemos a pensar políticas que apunten a la buena utilización de los recursos naturales. Está muy bien la ley que obliga a cambiar las lámparas incandescentes por las de bajo consumo, pero no es suficiente", indica Diego Moreno, director general de Vida Silvestre Argentina.

    Estas iniciativas locales son fundamentales si se quiere conseguir buenos frutos de los acuerdos internacionales que pueden lograrse en materia de cambio climático. Aunque el panorama no es alentador para que en la ciudad de Copenhague, Dinamarca, los líderes mundiales sellen un acuerdo superador al Protocolo de Kyoto respecto de los compromisos para reducir gases de efecto invernadero, la Argentina debe comenzar a trabajar seriamente en el tema para tener un mejor punto de partida cuando los consensos se concreten.

    El debate más áspero a nivel internacional se centra en la cantidad de dinero que deberán aportar los países desarrollados para transferir tecnología a los que están en vías de desarrollo.

    Ese Fondo de Mitigación y Adaptación al cambio climático debería alimentarse con dinero de los países desarrollados. Las cifras en discusión van de los 63.000 millones de dólares a los 100.000 millones anuales de 2013 a 2017.

    Respecto de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la apuesta es superar lo previsto por el Protocolo de Kyoto, que vence en 2012, y cuyos parámetros ya no serán alcanzados. En ese sentido los países europeos se comprometen a reducir un 20% las emisiones respecto de 1990.

    Sin embargo, los Estados Unidos aún no se pronunciaron al respecto y los países africanos amenazan con boicotear la cumbre de Copenhague.

    "Es esencial que todos los países en desarrollo, que forman el G-77, como la Argentina, tengan acceso a la financiación mundial para la mitigación de gases de efecto invernadero y la adaptación a los impactos del cambio climático", expresó Sarah Jones, directora de Programas Internacionales de FVSA.

    Lento avance

    Mientras tanto, el reemplazo de los combustibles fósiles por las energías renovables como la solar, la eólica, la geotérmica, la mareomotriz o la biomasa avanzan lentamente.

    La Agencia Internacional de la Energía (AIE) alertó que la demanda mundial de energía aumentará un 40% en 2030. La AIE asegura que "contener el cambio climático es posible", pero que requerirá "una profunda transformación del sector de la energía". Y propone que para 2030, el 37% de la electricidad mundial provenga de las energías renovables, que el 18% corresponda a la producción nuclear y que el carbono sólo represente el 5%.

    Alfredo Esteves, investigador del Conicet de la Universidad de Mendoza y presidente de la Asociación Argentina de Energías Renovables y Ambiente, sostiene que la crisis energética que comenzó en 2001 se prolongó innecesariamente. "Hoy se debe recurrir a aumentos de tarifas (por eliminación de subsidios) para paliar los fondos que se precisan para cubrir lo necesario para la provisión de la energía", dice.

    El Gobierno lanzó el programa Generación de fuentes renovables (Genren), cuyo objetivo para 2016 es contar con el Sistema Interconectado Nacional con un abastecimiento de energía renovable equivalente al 8% de la demanda.

    Para conseguirlo, la estatal Enarsa licitará 1000 megavatios (MW) de energía renovable (en módulos de 50 MW) en contratos a 15 años. Además se reglamentó la ley 26.190 que establece incentivos fiscales, desgravaciones impositivas y remuneraciones diferenciales para las inversiones destinadas a la construcción de usinas. Sin embargo, esa cifra en ese plazo parece poco. Fuentes del sector explican que 1000 MW es lo que la Argentina debería agregar al año con un crecimiento del 5% anual. Esa potencia serviría para abastecer a las ciudades de Córdoba y Carlos Paz. Para tener una idea, la central nuclear de Atucha genera 350 MW.

    En la actualidad la participación de las energías renovables en la matriz energética es del 5%. Y más del 80% de la torta lo ocupan combustibles fósiles como el gas y el carbón.

    Hace dos meses, Greenpeace presentó el informe [R]evolución Energética en el que propone un 20% de participación de energías limpias en 2020, más de un 30% para 2030 y 60% para 2050.

    "Si tomamos el costo general, en la actualidad la Argentina está pagando 10.000 millones de dólares anuales para la generación de electricidad de todo el país. Este costo va a aumentar considerablemente: en 2030 será de 30.000 millones y de 60.000 millones para 2050. En el escenario alternativo, el costo va a aumentar a 30.000 millones de dólares, o sea la mitad de lo que va a aumentar en el escenario de referencia", dijo el coordinador de la Unidad de Energía y Clima de Greenpeace Internacional, Sven Teske. Ese modelo propone inversiones e incentivos para las nuevas tecnologías con inversiones anuales de 700 millones de dólares, sumados a aportes internacionales.

    Depende del cristal con el que se mire este nuevo escenario puede traducirse en crisis o en oportunidad. Es hora de decidir.

    FUENTE: Laura Rocha - Redacción de LA NACION


    CONTACTOS

    Asades: www.asades.org.ar
    Panel Intergubernamental de Cambio Climático: www.ipcc.ch
    Vida Silvestre: www.vidasilvestre.org.ar
    Blog ecológico: http://blogs.lanacion.com.ar/ecologico
    Greenpeace: www.greenpeace.org.ar

    jueves, 19 de noviembre de 2009

    Mujeres, más vulnerables por el cambio climático

    Informe mundial: Por el fenómeno, aumentará la pobreza

    Las mujeres son más vulnerables que los hombres frente al cambio climático, fenómeno que amenaza con profundizar la pobreza y los efectos epidemiológicos de las enfermedades, según el Estado de Población Mundial 2009, difundido ayer por el Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa).

    El informe, que se conoció simultáneamente en diferentes capitales del mundo por la Unfpa, sostuvo que el cambio climático exacerbará las diferencias entre ricos y pobres y ampliará las situaciones de inequidad entre mujeres y hombres.

    En ese sentido, destacó que las mujeres, en especial las residentes en países pobres, resultarán afectadas de manera diferente de los hombres y figuran entre las más vulnerables, debido a que en muchos países constituyen la mayor parte de la mano de obra agrícola.

    Las sequías y los regímenes erráticos de lluvias, provocados por el aumento global de las temperaturas del planeta, obligan a las mujeres a intensificar el trabajo para conseguir alimentos, agua y energía para sus hogares, por lo que son acompañadas por sus hijas, quienes abandonan la escuela para ayudar en las tareas, reporta el informe.

    "Ese ciclo de privación, pobreza y desigualdad menoscaba el capital social necesario para abordar eficazmente el cambio climático", expresó el documento.

    Entre las consecuencias del fenómeno climático, el reporte advirtió que los efectos epidemiológicos sobre las enfermedades en el mundo "serán profundos", en especial en países en desarrollo donde persiste "la vulnerabilidad a la mala salud".

    De ese modo, aumentará la incidencia de enfermedades transmitidas por vectores y "se agregarán millones de personas a las afectadas por el paludismo, porque el aumento de las temperaturas posibilita que los mosquitos portadores de la enfermedad vivan en zonas de mayor altitud", dice el texto.

    La Unfpa, además, advirtió que "es posible que sufran reveses" los Objetivos de Desarrollo del Milenio, como consecuencia de fenómenos impulsados por el clima. "Los países industrializados causaron la mayor parte del problema (por el fenómeno del cambio climático), pero son los pobres del mundo quienes enfrentan las mayores dificultades para adaptarse", agrega el estudio

    Fuente: Diario La Nación